La economía global de 2025 muestra un equilibrio delicado entre riesgos y oportunidades. En este artículo exploramos las principales cifras, tendencias y desafíos que definirán el rumbo de los mercados internacionales.
Crecimiento económico mundial: Cifras y tendencias
Para 2025 se prevé un crecimiento global moderado situado entre 2,6% y 3,2%, una ligera desaceleración respecto a 2024, cuando las economías crecieron entre 3,3% y 3,6%.
Dentro de este panorama destacan las diferencias regionales:
- Economías avanzadas: alrededor de 1,5% de expansión.
- Mercados emergentes: crecimiento justo por encima del 4%.
- Estados Unidos: entre 1,6% y 2% impulsado por consumo interno.
- Zona Euro: crecimiento modesto, entre 0,9% y 1,2%.
- China: expansión estable entre 4,2% y 4,6% con estímulos moderados.
- India y Vietnam: ritmos robustos, ambos por encima del 6%.
- Latinoamérica: crecimientos dispares; México con solo 0,8% y Brasil moderado.
- España: destaca con 2,2% gracias al turismo y fondos europeos.
Comercio global y tensiones geopolíticas
El comercio internacional se enfrenta a un crecimiento muy lento: solo 1% en volumen para 2025 y 0,9% en 2026. En valor, se espera 1,4% y 3,3% respectivamente.
Aunque existe una tregua parcial en la guerra comercial entre EE. UU. y China, persisten amenazas arancelarias, especialmente hacia la Unión Europea.
Algunas rutas comerciales se reconfiguran: India y países de la ASEAN están ganando peso como centros alternativos de producción y exportación.
Inflación y política monetaria
La inflación global bajará hasta alrededor de 3,5% en 2025, lejos de los picos récord de 9,4% en 2022. Sin embargo, persisten diferencias entre regiones.
En Estados Unidos la inflación se mantiene por encima del objetivo, con una proyección de 3,9% a finales de 2025, lo que mantiene a la Reserva Federal en una postura cautelosa.
En la Zona Euro, la inflación converge hacia el 1,5%-1,7%, lo que ha permitido al Banco Central Europeo empezar a recortar tipos de interés.
Varias economías emergentes, que representan más del 35% del PIB mundial, planean relajar su política monetaria gracias a la apreciación de sus divisas y al descenso de los precios.
Factores de riesgo y vulnerabilidades
El escenario macroeconómico de 2025 presenta varias amenazas latentes que podrían alterar las perspectivas.
- Persistencia de la incertidumbre geopolítica y comercial.
- Prolongación del proteccionismo y nuevos aranceles.
- Vulnerabilidades fiscales: déficit de la UE cercano al -3,3% del PIB.
- Altos niveles de deuda pública y posibles correcciones financieras.
Temas sectoriales y transversales
Existen dinámicas internas que moldean el desempeño de cada región y sector:
- Consumo privado: se espera un avance de 1,5% en 2025.
- Consumo público: crecimiento más lento, 1,7% en la UE.
- Materias primas: caída de precios del petróleo cerca de 60 USD/barril.
- Innovación y productividad: Europa necesita impulsar inversión público–privada.
- Demografía y mercado laboral: envejecimiento en algunas regiones, llegada de mano de obra extranjera en otras.
Estadísticas clave y datos duros
El siguiente cuadro resume los indicadores macroeconómicos para el periodo 2024–2026:
Perspectivas y proyecciones a futuro
De cara a 2026, las proyecciones apuntan a una leve mejora global, con un crecimiento de 3,0% a 3,1%, una inflación en descenso y un comercio internacional con repuntes moderados.
La capacidad de adaptación de las economías, la gestión de riesgos geopolíticos y el impulso a la innovación determinarán el éxito en este nuevo ciclo.
En conclusión, el panorama macroeconómico de 2025 es de crecimiento moderado pero resiliente. Las políticas económicas, el realineamiento de rutas comerciales y la inversión en productividad serán claves para sostener la recuperación y afrontar con éxito los desafíos venideros.